Era uno de esos días en los que uno tiene ganas de disfrutar la vida, pasear, vivir, ser feliz.
Estábamos mi marido, mis dos hijas y yo en el centro comercial disfrutando de un helado con yogurth , bañado de chocolate y mucha fruta, mis dos hijas de 16 y 17 años caminaban abrazadas y disimuladamente coqueteaban a los chicos mas guapos, reían y hacían su expresión de "no me importas, pero me gustas", maldita adolescencia.
Mi marido camina junto a mi tomándome de la mano y muy relajado, justo en ese momento, me doy cuenta de lo feliz que soy.
De pronto reconozco a un tipo, se que lo he visto, me parece tan conocido, sin embargo no le doy importancia, caminamos por mas de 15 minutos cuando decidimos sentarnos en una banca, mis piernas ya no son las de antes, me agacho y las acaricio para calmar el cansancio que se acumula con una pequeña caminata, en eso veo un par de zapatos, negros, muy lustrados, alzo la mirada y de pronto me llega un recuerdo increíblemente vago, era el, un ex compañero de trabajo, ambos nos quedamos mirando y hacemos expresión de reconocimiento, el primero en hablar es el.
-- Hola como estas?
- Hola, muy bien y tu?
En la cabeza me da vueltas, no recuerdo su nombre, se que pasamos mucho tiempo trabajando juntos, de hecho el intento salir conmigo en varias ocasiones, sin embargo siempre me dio la impresión de que tenia demasiados vicios y costumbres que me aterraban.
Nos saludamos de mano y el tuvo que presentarse con mi marido porque realmente no recordé su nombre, mi marido se disculpo porque fue a ver que tenia tan eufóricas a nuestras hijas en un aparador, platicamos poco para ponernos al tanto, su vida tuvo un giro parecido al mio, se caso, tuvo 2 hijos y se le veía realmente feliz, aunque pareciera buena persona yo seguía sintiendo lo mismo que hace casi 20 años, pavor e inseguridad al estar junto a el, me dijo que también venia con su esposa y justo en ese instante se acerco, me la presenta y al darle la mano vi que era por lo menos de la mitad de edad que el si no es que mas, ella sostuvo mi mano por mas tiempo de lo que normalmente uno lo hace, yo con mi sonrisa un poco fingida la volteo a ver y veo que su expresión al verme a los ojos es tan desconcertante como la que empiezo a tener yo, la veo y creo reconocerla, era algo irreal, como si fuera un encuentro con algún antepasado, como si mi tatarabuela estuviera frente a mi, incluso podría pasar por una de mis hijas, fue tal el impacto que el sintió incomodidad, al menos eso pensé, la tomo del brazo, se despidió y se fueron, ella volteo una vez mas y me miro fijamente a los ojos, note su figura, su pose, su nariz, era algo increíblemente aterrador, saber que la conoces y no recordar de donde.
Volteo a buscar a mi familia y los veo a los 3, viendo hacia mi y con gesto de asombro y broma, muevo mis brazos en expresión de "que pasa?" y mi marido me dice con cara de bobo "acabo de ver tu doble de hace 20 años" en ese preciso momento me llega como alfiler en la nuca que la chica que acaba de ver, era idéntica a mi, de joven, me dejo como tempano, perdí la mirada y mi corazón se acelero tanto que me tuve que resguardar en la banca mas cercana, la mirada que sentía tener en ese momento, era la misma expresión que tuvo ella al saludarme de mano. Por un momento se me hizo chistoso, pero mientras mas lo pensaba tenia un sentimiento bizarro y perturbarte de lo que había pasado, mi familia no dejaba de reírse diciendo que mi ex compañero busco a alguien idéntica a mi porque de seguro fui el amor de su vida, cuando mi marido pregunto donde trabajamos y le conteste "en un laboratorio de ingeniera biomédica" a lo cual el contesto "de seguro te clono" con su típico humor negro, le iba a contestar con una palmada en el hombro cuando volví a tener un recuerdo que hizo sentir nauseas, el era el encargado del departamento de investigación y desarrollo, donde su especialidad era la Clonación y Bioetica, mi marido me toma de la mano y me dice "ven, vamos a ver una película divertida, fue demasiada ciencia ficción por hoy", me levanto, me da un poco de risa y me dispongo a seguir con mi hermoso y divertido día al lado de mi familia... claro, con unas nauseas en el estomago y el pensamiento en aquella joven.