Violeta estaba vestida de negro, tenia lagrimas y un rostro que parecía mas al de decepción que a tristeza, le tomaba la mano a su hijo Alfredo mientras ambos veían como el ataúd que contenía a su recién fallecido marido y padre bajaba para ser enterrado, era el ultimo adios de ambos, Alfredo parecía no comprenderlo del todo y Violeta contenía entre lagrimas y miradas un cierto enojo, no dejaba de mirar el ataúd, aun cuando su visión se le veía perdida. Comenzó una ligera lluvia y con ello las despedidas y pésames, se acerca su chofer con un paraguas y le pregunta si quiere que traiga el auto mientras ella terminaba de despedir a su mejor amiga, ella le suelta la mano casi sin ganas, Alfredo solo la veía de reojo y pensaba en porque había sido su papa el que se fue y no su mama, un sentimiento un tanto cruel para un niño, pero sabemos que el cariño debe ganarse. Ya de camino a casa el auto recorre esos caminos sinuosos, llenos de arboles y una fauna generosa, la lluvia continuaba, apenas se escuchaba que tocaba el toldo y recorría las ventanas suavemente.
Ya en casa, Alfredo sale disparado del auto buscando a jasper, su perro y segundo mejor amigo, ahora que falta su padre, tal vez sea el turno de subirlo a primero. Era un pastor ingles enorme y peludo, hermoso como ningún otro, llego a abrazarlo y luego corrió para irse a jugar al patio trasero. Violeta salió del auto atendiendo una llamada de su mejor amiga, habían quedado de pasar la tarde juntas y de ser posible toda la noche, tenían mucho que compartir y que llorar juntas.
Algunas semanas habían pasado desde que la perdida de su ser amado había dejado esa pequeña ruptura entre madre e hijo. Violeta tenia pensado salir esa noche con su amiga y sus conocidos, una noche de tinto, charla y alguna que otra droga era lo que necesitaba para salir de su jaula sentimental. A Alfredo solo se le indico que tenia que ir a dormir temprano, jasper lo acompañaría por su puesto.
Llegada la noche, Alfredo se prepara para ir a dormir, se pone su ropa de cama, se lava los dientes, se inclina en la cama para rezar y pedirle a Dios que cuide de su padre, jasper a su lado todo el tiempo, tenían una amistad envidiable. Se acuesta, se arropa y dice en voz baja, "buenas noches jasper".
Pasada la media noche el cree escuchar llegar a su madre, no tiene ninguna intención de saludarla y sabe que esta cerca porque siente su presencia, no abre los ojos, solo simula estar dormido y respirando profundo, se queda completamente dormido, no le da mucha importancia.
Ya llegada la madrugada se despierta de nuevo y al abrir un poco los ojos nota un olor a metal, a oxido, intenta enfocar aun cuando el peso de sus parpados no se lo permite, percibe cierta silueta en el baño, el cual la puerta da directamente a su cama, el ve como esta se tambalea un poco y ahí es cuando empieza a sentir un poco de pánico, lo primero que le viene a la mente es que jasper esta con el y si fuera alguna amenaza el lo protegería, así que baja la mano y lo busca en el piso de su cuarto, no lo encuentra pero siente como jasper le lame la mano e inmediatamente siente un alivio, cierra los ojos y piensa que lo que vio era solamente su imaginación, jasper le lame toda la mano con entusiasmo, tanto que siente como su mano queda bastante húmeda, un poco mas de lo normal, cree que no esta bien así que mejor se levanta al baño a limpiarse, baja ambos pies y busca a jasper tocarlo pero este se hace el difícil, se levanta y al dar un paso recuerda lo que vio en el baño, levanta la mirada y nota que no hay nada así que continua con andar hacia el baño, busca la luz con la mano derecha y lo primero que ve es el espejo, con letras en el, letras rojas escritas con dificultad, era sangre e inmediatamente recordó el olor que había sentido hace un rato, voltea a ver su mano y la ve húmeda con un tono rojo y apestando a algo que desconocía, al enfocar mejor sobre el espejo alcanza distinguir que decía "no solo los perros lamen" pero al enfocar mejor nota en el espejo que en la puerta estaba jasper colgado en el techo, con un poco de terror e incertidumbre voltea y alcanza a notar con detalle que solo era el cuerpo, parecía que le habían arrancado la cabeza de un tajo, tardo en asimilar lo que estaba frente a el hasta que recordó que hace un momento el creía sentir que jasper lo estaba lamiendo, con todo el terror que reflejaba su rostro se asomo con curiosidad esperando a saber que era lo que había abajo de su cama, solo pudo notar un ser de extraña forma que movía una rara y larga lengua, con una voz y un tono agudo decir "hola hijo".
Historia inspirada en leyendas urbanas.